NarrativaCuento

El tigre acorralado

Relato clasificado como cuento, documentado en Uribía, La Guajira en 1947.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como cuento, documentado en Uribía, La Guajira en 1947.

Esta ficha procede de la base depurada del proyecto y conserva su identificador estable para facilitar el cotejo, la actualización y la citación.

Transcripción del corpus

Texto de la pieza

Un indio se enamoró de una señorita, y resolvió comprarla para esposa. El hermano de esta señorita pidió por ella veinte reses y el hombre las entregó. Le otorgaron entonces la muchacha y él la llevó a su casa. Cuatro hermanos de la mujer lIegaron un día a la casa donde vivía el matrimonio y le rogaron a ella que dejara que su esposo los acompañara a cazar, ya que tenía diez maravillosos perros de cacería. El cuñado salió con ellos y en el monte se partieron; unos fueron a la derecha, otros a la izquierda y así... se regaron. Al cabo de un rato uno de los cuñados comenzó a gritar: -Ay cuñado, ahí va el venao, y después de que gritó eso se presentó un tigre y el indio, el marido de Ia muchacha gritaba: -Ay cuñado, dónde estás que este animal me quiere comer. Nadie le contestaba porque el tigre no era más que uno de los hermanos, de la muchacha, que había tomado esa figura de animal. El tigre se abalanzó encima de él y se puso debajo de un árbol a descuartizarlo, y terminado esto hizo la misma operación con los perros, que sucumbieron entre las garras del tigre. Por la noche, después de que había recobrado su figura de hombre, regresó a la casa y contó a su hermana que su marido se había embolatado en el monte y que por más que había buscado no los había visto ni a él ni a los perros. La mujer se puso a llorar. -Tú tienes la culpa, ¿para qué lo convidaste si él no conocía tan lejos? Tú tienes la culpa, porque lo invitaste y no lo buscaste cuando se perdió. -Ah, yo lo busqué. No llores, quizá otro día lo encontraré, dijo el indio a su hermana. Durante tres días seguidos el hombre que se convertía en tigre hizo la farsa de buscarlo, y durante tres veces consecutivas, volvió donde su hermana diciendo que no lo había encontrado La hermana, empezó entonces a maliciar: -Él siempre llega lleno, lleno cuando sale a buscar a mi marido; ¿qué haría con él? Resolvió entonces seguirle los pasos y atrasito, atrasito, atrasito, lo encontró durmiendo debajo de un árbol; cerca de él había una cocina extendida, que no era otra cosa que la carne de su marido y de los perros. La mujer, entonces, volvió a la casa, buscó un machete y lo afiló para matar al hermano. Lloró mucho, recordando la cecina, que era su marido. Con el machete bien afilado regresó al monte y de nuevo encontró a su hermano durmiendo debajo del árbol; alzó el arma, le cortó la cabeza y luego la partió en varias partes, vengando así la muerte de su marido. (La muchacha que fue comprada por el hombre era chama porque su hermano comía gente. Explicación de las indias que hicieron el relato).

El texto se publica con la autorización documentada por el proyecto o a partir de una fuente de dominio público, según corresponda. La referencia de procedencia se conserva en esta misma ficha.

Fuente documentada

Tipo
Artículo de revista
Autor
Pineda Giraldo, Roberto
Título
La chama, un mito guajiro
Año
1947

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). El tigre acorralado (CLTC-0290-N). https://literaturatradicional.co/archivo/el-tigre-acorralado-cltc-0290-n