NarrativaMito

El sol y la luna

Relato clasificado como mito, documentado en Quibdó, Chocó en 1960.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como mito, documentado en Quibdó, Chocó en 1960.

Esta ficha procede de la base depurada del proyecto y conserva su identificador estable para facilitar el cotejo, la actualización y la citación.

Transcripción del corpus

Texto de la pieza

El Sol y la Luna eran hermanos que vivían en una misma casa. Un día el Sol amaneció como no era (de mal genio), y pidió de malos modos su desayuno. Como la madre estaba atendiendo a un mindalá (comerciante) que acababa de llegar con un joto (atado, envoltorio) de carne, y su hermana se arreglaba para irse a su oficina, el Sol se puso chivo (bravo) y le dijo unos cuantos dichos (injurias, groserías) a la Luna. Enterada la madre, y deseosa de ser imparcial, llevó el trepe (pleito, asunto) ante Dios Nuestro Señor para que metiera barato (hacer justicia, apartar a los que pelean) en la pelotera. Dios oyó en silencio las argumentaciones de los contendores: -Figúrese, Señor, dijo Sol. Yo no soy como los demás hombres que cultivan su guayabo (malestar posterior a la borrachera) sin comer. A mí el trago me abre el apetito. Con los mañaneros, me tapo la vena (la vena que pide aguardiente, según los bebedores) y cierro el cuerpo a las enfermedades y hechicerías. Con los almuerceros, se dispone el organismo para aceptar la comida del mediodía. Con los aguardientes de la noche se descansa del trabajo diario, se agasajan los amigos y se le arrastra el ala a las mujeres bonitas. Ante esta situación, tembloroso el cuerpo, la cabeza embochinchada, sin poder oír ruido, con ganas de salir a mis quehaceres, no podía hacer otra cosa que decirle a esta mocosa cuántas son cinco, no para herirla propiamente, pero sí para que vaya aprendiendo a conducirse... -Yo me estaba arreglando -arguyó la Luna-. Cuando empezó su guachafita, me vestía. No podía salir en el momento en que gritó: "¡mi chocolatee!", porque estaba en bata. Le grité también: "¡espéresee!" Al oír esto, se enfureció este tragaldabas, y me trató de negra cuzcumba (negra retinta, dícese también cuzcuz o de la brea), de ali-prestada (sin juicio, alborotada), mansalvera (criminal)... Dios, que oyó en silencio las quejas, los condenó a vagar por el cielo, el uno de día y el otro de noche, siempre persiguiéndose, sin que lograsen encontrarse…

El texto se publica con la autorización documentada por el proyecto o a partir de una fuente de dominio público, según corresponda. La referencia de procedencia se conserva en esta misma ficha.

Fuente documentada

Tipo
Artículo de revista
Autor
Velásquez M., Rogerio
Título
Leyendas y cuentos de la raza negra
Año
1960

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). El sol y la luna (CLTC-0417-N). https://literaturatradicional.co/archivo/el-sol-y-la-luna-cltc-0417-n