NarrativaLeyenda

El Enviado

Relato clasificado como leyenda, documentado en Magdalena en 1952.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como leyenda, documentado en Magdalena en 1952.

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Transcripción del corpus

Texto de la pieza

Extraña y difícil de interpretar es la influencia que ejercitó un personaje muy conocido y relatado en todo el Magdalena, que se llamaba "El Enviado.", aunque su verdadero nombre era Hermógenes Ramírez. Todavía viven muchos que lo conocieron y siguieron y cuanto de él se averigua es digno de un hombre piadoso. Pero a los relatos de sus hechos se ha mezclado mucha fábula. El Enviado hizo muchas profecías sobre el destino de las poblaciones del Magdalena, en este estilo: "El Banco; siéntate en él: banquete". Y estas otras: "El valle derramado de lágrimas será. Carne se pondrá cara, la yerba asada (plátano) será, con el jugo de la caña, la alimentación del pobre. Chiriguaná será Rincón-Hondo y Rincón-Honda será Chiriguaná". El Enviado bendecía las casas y repartía unas crucecitas de olivo que todos guardan con devoción y algunos la llevan suspendida del pecho. Una conserva con cuidado el doctor Rodolfo Danis. En Rincón Hondo no quiso bendecir una casa con una sola puerta, y dijo: “Casa de una sola puerta, por sobre el infierno". Y la vieja Celestina, quien se casó delante del Enviado, me descifra con emoción esta maldición: "Eso es malo, casa de una sola puerta. Cae un enfermo y viene la gente; ¿por dónde sale esa mica? Por sobre la gente. Le pregunto: -"¿Y acompañaba al Enviado mucha gente?" -"¡Jesucristo! Y con un pollo, con un poco de pan, les daba de comer a todos". "Yo no soy Dios – les decía- soy un Enviado de Dios". Y así gritaban todos: "¡Que viene el Enviado! ¡Que viene el Enviado!" Presenciaba los matrimonios, pero les decía que los que él casaba debían tomar la bendición del Padre. Este singular personaje era hijo de Micaela Corrales y de Ezequiel Ramírez. Todos lo sabían. Pero la huella de hombre sobrenatural que dejó en el sur del Magdalena fue profunda y en muchas casas se conservan prendas de él y cruces de aceituno bendecidas por él a las cuales se atribuyen curaciones maravillosas. Las autoridades prohibieron al Enviado proseguir su misión y vino a morir sencillo y humilde cerca de la Zona Bananera.

El texto se publica con la autorización documentada por el proyecto o a partir de una fuente de dominio público, según corresponda. La referencia de procedencia se conserva en esta misma ficha.

Fuente documentada

Tipo
Artículo de revista
Autor
Pérez Arbeláez, Enrique
Título
La cuna del porro. Insinuación Folklórica del departamento de Magdalena en Colombia
Año
1952

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Falta localización; Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). El Enviado (CLTC-0327-N). https://literaturatradicional.co/archivo/el-enviado-cltc-0327-n