NarrativaCuento

El cazador cazado

Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.

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Transcripción del corpus

Texto de la pieza

Tigre y Conejo se presentaron en una reunión en donde estaban todos los animales. Cuando Tigre se emborrachó, pensó comerse a muchos de sus amigos, empezando por su sobrino. Algunos fiesteros protestaron con timidez. Alguno dijo: -Vea, tío: la precipitud trae cansancio. No se desmande. Si quiere algo para picar lámbase a Cucaracha que anda por los rincones, o a Anance, que es un pobre diablo. Pero empezar por Conejo... La Ratona apuntó calmadamente: -Es muy grave lo pensado, tío. No se olvide que el que busca, encuentra. Con los hombres que hay aquí, usted tiene que pelar: muchos cocos... -Además... El que está libre no se aprieta, refunfuñó Hormiga, hablando con Zancudo. -No se meta, tío, agregó Piojo. Hoy puede sobrarle papayo (equivocarse)... Pero Tigre no oía razones. Con hambre de carne humana se lanzó tras Conejo que se metió por un agujero y salió al otro lado sano y salvo. Tigre intentó hacer lo mismo, pero se quedó del cuello, agarrado en la hendidura. Conejo se le puso al frente y comenzó a decirle: -Usted quería comerme hace tiempo, pero hoy me toca a mí cobrarle las verdes y las maduras, chupándomele la sangre. Lo haré calmosamente. Haré blanda su carne a punta de fuego y de candela. Mucha parte de su cuerpo lo ahumaré para los días que se aproximan. En mayo y junio permaneceré en casa ruñendo (royendo) sus canillas y los güesos de su cabeza... -La fiesta va a seguir por mi cuenta, dijo Guatín. Sobre su cadáver pondremos las totumas, los calabazos y los cántaros de chicha. Con sus dientes haremos candongas (aretes, pendientes) para nuestras mujeres. Al fin, con su muerte, vamos a respirar, tío Tigre. -Con sus bolas jugaremos fútbol, agregó la Ardilla. Con sus barbas amarraremos nuestros potros (canoas), sin importarnos el dolor de Tigra, a quien usted quería tan poco... -Su cuero servirá para hamacas y zurrones para guardar anzuelos, plomos de atarrayas, tacos de escopetas, brea, interrumpió Perico. Ha sido malo con nosotros, y nos las va a pagar... -Tómese el último trago, volvió a decir Conejo. Ya están arreglando la candela donde será pelado con cuidado. Tocando en su concha está Armadillo, y Tortuga suena su caparazón como tambora. Por nuestro Señor Jesucristo, prepárese que va a morir sin confesarse... El Tigre se largó a llorar. Pidió perdón por todos los males cometidos, prometió enmendarse, firmó caución de buena conducta... y lo sacaron de su prisión.

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Fuente documentada

Tipo
Artículo de revista
Autor
Velásquez M., Rogerio
Título
Cuentos de la raza negra
Año
1959

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Falta localización; Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). El cazador cazado (CLTC-0397-N). https://literaturatradicional.co/archivo/el-cazador-cazado-cltc-0397-n