NarrativaCuento

El bagre en la bocana

Relato clasificado como cuento, documentado en Buenaventura, Valle del Cauca en 2010.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como cuento, documentado en Buenaventura, Valle del Cauca en 2010.

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Transcripción del corpus

Texto de la pieza

Este isque era un mareño (pescador de mar) que vivía en una playa. Por la noche chinchiorraba y por el día pescaba. Un buen día se jue a la bocana, echó un cabo en el plan del agua; oía unos quejidos, y dijo: ¿qué será? Será el canto o alguna cosa. Y quejaba, y quejaba, y quejaba. Como el agua del mar es bien clara se quedó, y se quedó mirando cuando vio la mancha (banco de peces) de bagres bastante grandes, y los quejidos apuraban. Dijo: el bagre se queja en la mar, en el agua, y ellos andaban bastante, bastante, pero, no voy a poder coger uno porque este cabo no me aguanta, mañana por la mañana voy a traer un cabo bien potente pa’ coger unos tres. Cuando venía de regreso pa’ la casa, se encontró con la corvina y le dice corvina: señor, ¿de dónde venís? Bañando que estoy y buscando algo que comer. ¿No habés conseguido nada? No, es que yo no me meto mar ajuera, no ve que me comen los grandes, yo me voy es por las orillitas chupando mis camarones, que apenas consiga camarón ese sí me alimenta. Dele pa’ llá, dele pa’ cá, el hombre boga que boga, boga que boga, boga que boga, boga que boga, hasta que por fin llegó a la casa. Le dice: mujé, subite al soberao (altillo de una casa) y pásame ese cabo negro que está allá y la piola. Le contesta: la piola la tengo en el potrillo. Así es que armó su cabo y ahora sí se jue. Boga que boga, boga que boga, al mismo punto donde había visto los bagres, y llegó, atravesó su canalete y empezó a arreglar el cabo, cuando vio que le dieron un barcanazo (golpe) al potrillo y lo bañaron de aguasal. Qué grosería, qué pescao eee. Yo soy el berrugate. ¿Ay berrugate, vo por qué estás tan orgulloso? Porque a mí no me mata nadie, por el día me aparezco y por la noche alumbro el mar. Siguió el hombre arreglando su cabo y lo tiró, puso quince anzuelos y le pegaron quince bagres y cuando él vio que la boya la llevaban pa’ un punto y pa’ al otro punto, pegó a la orilla del barrial (barrizal) y empezó a jalar. Dele, dele, dele, dele, dele pa’ delante, dele pa’ delante, hasta que por fin jueron varando, se jueron varando en el barrial los bagres y ahora sí, llegó a sacar. Le dice uno: a mí no me matés hombre, soltame pa’ yo traerte más. ¿Y a quién me vas a traer? Voy a traerte al jurel que también anda la mancha, tenemos un compromiso en el mar. Sí, entonces te suelto pa’ que me traigás el jurel. Lo soltó. Cuando lo soltó le dice: piga mareño, yo soy el repunjel que me baño en el jurel. ¡Ah sí, sí aaaaaaah! El pez liberado al encontrarse con el berrugate le dice. Me encontré con un mareño que había matao los bagres, pero bagre ha quedado, porque la mar es tan grande y todo no morimos y allá está, lo engañé. ¿Qué le dijiste? Que le iba a llevar al jurel, que iba a llevar a la corvina, que iba llevar al machetajo. Yo no voy a llevar a nadie, porque yo no soy bobo, cada cual que se rebusque, porque nosotros no nos podemos entregar, si nos entregamos la gente nos mata a todos. Ahora sí se jue el hombre pa’ la casa con todo su potrillo de bagres, que apenitas bogaba porque el pocillón no le aguantaba, llegó. La mujé: ¿qué jue marido? Ayúdame a subir, ve. No vamos a subirlos, abramos esos bagres acá, cada uno con su machete. Y empezó a abrir; sacaron arroba y media de manteca de esos pescados. Le decía la mujé: no tienen buche sino empella. Sáquela callada la boca hombre. Los pusieron a secar, en esos días no salió a la mar, así es que estaban bailando entre jurel, corvina y machetajo, tenían una fiesta en el plan del mar, cuando en eso se va asomando el caimán y dice: ¡Ay! ¿Ustedes están de fiesta? Sí. Pero no me habían convidao, les dijo. No, no lo hemos convidao porque esta fiesta no es larga, esta es cosa de nosotros, porque estamos aquí celebrando. ¡Ay hombre! Déjese de eso, a compañero se invita. ¡Ah bueno! Entonces, ya estás invitado; caminá vengamos a bailar y busque su aguardiente pa’ que bebamos. ¡Ah bueno! Así es que empezaron esa fiesta, cuando en eso venía la zangara (ostra). ¿Aquí están de fiesta, por qué no me habían invitado? Le dice: no porque esto no es fiesta larga que nosotros estamos haciendo, sino que nos estamos divirtiendo. Como se divierte la gente tenemos que divertirnos nosotros los animales. ¡Ah! Claro, es que nosotros nos hemos alimentado y alimentamos a la gente. ¡Ah! Claro, vos como sos chiquitica, estese tranquila, yo soy más alimento que ustedes. ¿Por qué? Porque tengo la carne más dura y me lambo (lamo) lo mejor del mar. ¿Qué es lo que te lambés? La zangara: agua y arena. ¡Aaaah, bueno! Y dele a la fiesta, y dele a la fiesta, y dele a la fiesta, y dele a la fiesta. En eso venía el calamar bañando solo, dándole pa’ llá, dándole pa’ cá. ¿Qué pasa aquí? ¡La fiesta de los pescados! ¿Puedo entrar? ¡Si gusta! Entró también, ahora sí se jueron reuniendo todos ellos, dele esa fiesta, dele esa fiesta, dele esa fiesta, dele esa fiesta. Vino la noche. Nos vamos a salir. Veían una luz en todo el mar, a medida que subían las olas y bajaban, iba una luz. Dele pa’ llá, iba una luz. Dice uno: yo juera a ver quién es que viene con esa luz. ¿Será barco o qué? Dice el otro: no, esa no es luz de barco porque es chiquitica, parece ojos de pescado. ¿Será? Sí. Venía, y venía, y venía, y venía. Dijo: es otro caimán que viene allá. Sí, sí ese es el caimán, vámonos, abrámonos. Así es que se abrieron, se desintegró la fiesta, se abrieron el uno pa’ llá y el otro pa’ cá. El caimán se quedó porque él ya se estaba emborrachando. Dice el calamar: ¡ay! No mi gente, al caimán no lo dejemos, pa’ que nos vaya mostrando la boca del estero, porque pa’ cá hay un estero y pa’ cá hay otro. Lo llamaron y lo llevaron. Días van y días vienen, días van y días vienen, días van y vienen. Al señor se le acabaron todos los bagres que había cogido. Dijo: mujé, me hacés mi bracero con estopa y me ponés mi boya. Todo listo que mañana voy a pescar porque ya se nos acabó. Imaginate desde que yo cogí todo esos bagres comiendo, eso ya se acabó. Así es marido. Se levantó, cogió los bananos, empezó a pelarlos y le hizo su tapao (comida típica), la última presa que tenía se la echó. A las cuatro de la mañana se jue el hombre a la mar, dele pa’ llá, bógale, bógale, bógale, bógale. Ve, no salgás tan afuera. No, yo me voy es costerito por donde están los bagres. Dele, y dele, y dele, y dele, y dele, y dele, y dele, para salir afuera de la bocana, dele, y dele, y dele, y dele, y el hombre bogando, hasta que por fin encontró al otro mareño. Oye amigo, ¿ya va saliendo? Sí señor, le dice el otro compadre. ¿Usted fue el rey de los bagres? Pue, sí señor, yo cogí catorce bagres. ¡Ay! Compadre, usted sí fue malamente, no jue capaz de darnos una presa. Es que comimos y vendimos. No alcanzó, pero déjelo que si hoy cojo le regalo uno entero. ¡Ah, bueno! Vámonos junto. Y se jue esa gente conversando y bogando, conversando y bogando, cuando llegó al punto donde cogió los bagres, armó el cabo y lo tiró, prendió su cachimba, sopló su grasero y se quedó, esperando, y esperando, y esperando, y esperando, y nada que le jalaba el cabo, esperando, esperando, esperando, esperando, y nada que le jalaba el cabo, hasta que por fin templó una vez. Aquí como que cogí uno. Templó, se vino, se vino jalando, lo vino jalando, cuando va saliendo el alguacil (pez). Le dice: alguacil, ¿vo era el que me jalabas así tan duro? Yo creí que era bagre. Te amañaste, le contestó el alguacil, yo también tengo derecho. No lo mató, lo tiró al potrillo, le sacó el anzuelo de la trompa. Volvelo a tirá, le dijo el peje. Así que tiró el anzuelo, esperó que le jalara, dijo: ahora cojo más. Y espere que le jalara, y espere que le jalara y adónde que le jalaba, hasta que por fin, ta le jaló un ñato. Dijo: ese pescado es placereño, ese se coge en el placer del mar. No voy a pescar más porque estoy cansao, viene la noche y yo aquí lo que he cogido son dos pescaditos, pa, pa. Los mató y se jue pa’ su casa. Le pregunta la mujé: ¿hoy llegaste vacío? Hoy día no cogí nada, estos docitos, pa’ que hagamos la comida, pero sin embargo mándale a mi compadre la cabeza de uno, del más pequeño le mandás la cabeza, porque yo le ofrecí una presa de bagre, pero como no cogí bagre. La mujé partió el pescado con tripa y todo, y lo mandó al amigo. Le dice compadre, a usted sí le jue mal por mezquino porque me hubiera dado un bagrecito me lo hubiera comido y hubiera vendido. El hombre ya se jue desintegrando de la mar, se jue desintegrando: yo no voy a ir por más. ¡Ay! Hombre, andá marido, andá echá el anzuelito o cogé el chinchorro a ver si cogés algún gualajo. Ve. Yo no voy a salir más pa’ mar porque materialmente no cojo nada, ya estoy aburrido, todos los días con estos anzuelos en el agua y no cojo nada. Cogió la tarraya y se jue bravo, porque la mujé lo estaba gobernando, que juera pa’ la mar a buscar comida, que no tenía nada que comer. Así que cogió la tarraya y se jue, tira tarraya, tira tarraya, tira tarraya, no cogía nada, tira tarraya, hasta que por fin tiró la tarraya, cogió un gualajo y una palometa. Le dice el gualajo cuando vio que alzó el machete: no me matés. Hombe, que no tengo nada en mi casa qué comer. Ya mataste la palometa, comete la palometa. Ve, yo te voy a decir una cosa, a mí me llaman gualajo y mi apellido es podrido, a mí me sacan del agua pero me comen podrido, cuando llegués a tu casa, no me comés, comés es hueso porque ya me podrí. No lo voy a soltar, voy a ver si es verdad o es mentira. No lo mató y cuando llegó a la casa, le dijo la mujé: uuuuh, hueles hediondo, hombre. ¿Este pescado jue cogido de ahora o lo cogiste muerto? No, jue muerto, lo cogí en la tarraya, si no el gualajo me dijo esto, esto y esto, y se murió. Bótelo. Lo botó, cuando botó el podrido al agua: hasta luego compadre Dios le pague. Acabando, acabando, se acabó mi cuento, sea mentira o sea verdad, que se abra la tierra y se vuelva a cerrar.

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Fuente documentada

Tipo
Libro
Autor
Revelo Hurtado, Baudilio
Título
Cuentos para dormir a Isabela. Tradición oral afropacífica colombiana
Año
2010

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). El bagre en la bocana (CLTC-0575-N). https://literaturatradicional.co/archivo/el-bagre-en-la-bocana-cltc-0575-n