NarrativaCuento

Conejo y la tía tigra

Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.

Ficha documental

Metadatos del corpus.

Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.

Esta ficha procede de la base depurada del proyecto y conserva su identificador estable para facilitar el cotejo, la actualización y la citación.

Transcripción del corpus

Texto de la pieza

Un día la Tigra llamó a Conejo a su servicio. Le hizo saber que necesitaba un muchacho despierto como él, capaz de verle sus hijos cuando ella estuviera trabajando. Conejo aceptó, con la condición de que le diera la comida y la ropa, medicina cuando cayera enfermo, vacaciones los domingos, y cesantía cuando se retirara de su lado. Así había permanecido en casa de Anance, de Cucaracha y de Tortuga. En la primera tarde, la vieja encontró en la casa un sancocho sabroso que Conejo había preparado. La Tigra, un tantico desconfiada, preguntó por la procedencia de la carne de ese potaje, a lo que respondió Conejo: -Para matar el tiempo, hice unas trampas allá abajo en la socola de mano Sapo. Hoy hallé varios ratones con los cuales he sazonado este caldito. No quedó como hubiera querido, porque como aquí faltan tantos condimentos... Tigra dio las gracias, ya que le evitaba pensar en la merienda. Impedirle fiar, era mucha gracia. Con lágrimas en los ojos bendijo a ese sobrino tan ingenioso y trabajador que le servía tan oportunamente. Al séptimo día, dijo Conejo: -Hoy no le he guardado nada, tía, porque los muchachos han molestado mucho y no he podido ir a ver las trampas. -Bueno, sobrino, usted ha hecho mucho por mí. Por Dios y usted he vivido estos días. Por hoy fiaremos donde Lagartija una libra de arroz y una lata de sardinas. Con eso, cenaremos. Tráigame, ahora, los muchachos para darles de comer, chumbarlos (ceñirles el cuerpo con los chumbes, fajas anchas) y pasar a la cocina. Si uno no tuviera barriga, qué felices seríamos, sobrino. Conejo cargó con el tigrillo que quedaba a que recibiera el alimento. Como la tía siguiera pidiendo hijos, pues eran siete, el sobrino le llevó otra vez el primero, que ya no mamó casi nada. Al ver este desgano, dijo la Tigra: -Sobrino: ¿éste no fue el primero que me trajo? -Sí, tía. Lo que pasa es que no hay más, pues los otros, con la carestía de la carne, se los ha venido merendando... La Tigra llena de ira trató de alcanzar a Conejo, quien salió cerro arriba como una ventolera...

El texto se publica con la autorización documentada por el proyecto o a partir de una fuente de dominio público, según corresponda. La referencia de procedencia se conserva en esta misma ficha.

Fuente documentada

Tipo
Artículo de revista
Autor
Velásquez M., Rogerio
Título
Cuentos de la raza negra
Año
1959

Control documental

Metadatos
Completo
Revisión pendiente
Falta localización; Fuente bibliográfica: sin coincidencia

Cómo citar esta ficha

Literatura Tradicional en Colombia. (2026). Conejo y la tía tigra (CLTC-0398-N). https://literaturatradicional.co/archivo/conejo-y-la-tia-tigra-cltc-0398-n