Araña y el sapo
Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.
Metadatos del corpus.
Relato clasificado como cuento, documentado en Chocó en 1955.
Esta ficha procede de la base depurada del proyecto y conserva su identificador estable para facilitar el cotejo, la actualización y la citación.
Texto de la pieza
Una vez San Pedro invitó a un baile en el cielo a todos los animales. Tío Sapo quería ir, pero como el cielo estaba muy alto. Y sus piernas eran cortas, no podía dar el brinco y caer al sitio convenido. Rogándole a Araña lo llevara, le dijo:
-Lléveme, tía. Quiero bailar por última vez en esa casa tan lujosa. Me atraen las luces, los espejos, las cortinas de seda, las sillas que se hunden... Si me trepa, cantaré allá la pieza que he compuesto para usted, y que será de su agrado...
Araña lo enredó en su maleta y cargó con él. En la fiesta, ya medio llenadora (fastidiosa) por los competentes (hablando de tragos, indica abundancia) que se había guardado entre pecho y espalda, llamó a Sapo y le recordó su ofrecimiento:
-Bueno, sobrino: cante el pasillo prometido para que lo bailemos. Usted sabe que yo soy un trompo en la sala, y más cuando lo hago con distinguidos de su laya...
Sapo hizo señas a la música general para que cesara un instante, y empezó a cantar:
-Mi comadre Araña cagó cabuya...
A lo que respondía la vieja, avergonzada:
-¡Ay! Compadre Sapo, no lo haga bulla...
Araña se entrompó (enojarse, disgustarse) y juró no bajar a su sobrino del cielo. Terminada la fiesta, Sapo, sin poder abandonar la sala del baile, se escondió detrás de una puerta y comenzó a dormir el trasnocho. Allí lo encontró San Pedro, quien le dijo:
-¿Conque aquí todavía? ¿No te das cuenta que el baile se terminó hace rato y que todos los convidados se han marchado otra vez a la tierra? ¿Por qué te has quedado? ¿Es que piensas robarte los paños de los altares, las velas y los vestidos de los santos? ¡Fuera, fuera, sinvergüenza!
Como Sapo no bajara porque no podía, San Pedro le afrijoló (dar, propinar) una coca (puñetazo, coscorrón) y una patada que lo mandó cielo abajo. Al caer se partió la rabadilla y quedó como está hoy.
Araña, al saber esto, se frotaba las manos, diciendo:
"El pan de la venganza
se come frío,
esta tarde me toca
comerme el mío".
El texto se publica con la autorización documentada por el proyecto o a partir de una fuente de dominio público, según corresponda. La referencia de procedencia se conserva en esta misma ficha.
Fuente documentada
- Tipo
- Artículo de revista
- Autor
- Velásquez M., Rogerio
- Título
- Cuentos de la raza negra
- Año
- 1959
Control documental
- Metadatos
- Completo
- Revisión pendiente
- Falta localización; Fuente bibliográfica: sin coincidencia
Cómo citar esta ficha
Literatura Tradicional en Colombia. (2026). Araña y el sapo (CLTC-0385-N). https://literaturatradicional.co/archivo/arana-y-el-sapo-cltc-0385-n