La formación de la laguna

Resulta que ellos nos contaban que eso no era una laguna, era un valle muy hermoso, no había agua, era un valle muy bonito y en una noche de menguante, había una pareja de casados que tenía dos hijitos, una niña y un niño. Y esa noche de menguante fueron a hacer un café y no había agua, entonces mandaron a los niños a traer agua a la fuente, la fuente quedaba muy lejos, estos niños, como era noche de menguante la luna estaba muy clara, ellos se fueron jugando, en ese tiempo cargaban el agua en chorotes de barro y pues esa loza era muy delicada, a medio golpe se quebraba, entonces los niños se fueron jugando, fueron, cogieron el agua de la fuente y se regresaron otra vez jugando, en el juego que traían se tropezaron y cayeron, la agua que llevaban se regó y de ahí se formó la laguna.

 

Código: CLTC 501N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Mito

Informante:  Carlos Adolfo Preciado

Edad informante: 60

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

La ciudad en la laguna

Esto quedó encantado todo, quedó una laguna encantada, de ahí para acá era muy brava, ella no dejaba arrimar a personas, animales, nada, porque las olas lo absorbían. Para ver de amansar esa laguna o controlar ese encanto les tocó traer sal de Zipaquirá, sal de las minas de Zipaquirá y echarle a esa laguna para amansarla, para quitarle el encantamiento que tenía. Todas las noches de menguante, cada que era menguante esa laguna se secaba, se secaba y se miraba una gran ciudad reluciente, amarillo, amarillo, reluciente esa gran ciudad, y luego que partía la menguante volvía otra vez se llenaba de agua. Resulta que una noche de menguante hubo un hombre que se tomó sus aguardienticos y dijo: “Yo voy a mirar a ver qué es lo que hay en esa ciudad o qué es lo que hay”.

Se tomó sus aguardienticos y se lanzó, se fue a esa ciudad y para él fue todo raro porque era todo maravilloso, un encanto, un tesoro, entonces le salió al paso un señor todo simpático o sea con su barba larga, muy simpático y le dijo: “Hombre, usted se dentró acá sin ningún permiso, y tiene que salir rápido, toma este pan y este tabaco y salga lo más rápido que pueda porque el agua te atrapa”. Entonces el hombre le hizo caso, él salió corriendo y entre todo eso se le pasó la borrachera y se asustó todo y salió corriendo, cuando ya salió a lorilla él que pone el pie así a la orilla y lagua que le tocó el otro pie, mejor dicho por poquitico y lo agarra.

Esa historia nos la contaba mi abuelo cuando nos sentábamos al redondo del fogón, en ese tiempo no había estufas, no había fogón de leña que eran tres piedras y ponían las ollas encima y ahí por debajo metían la leña.

 

Código: CLTC 502N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Cuento

Informante:  Carlos Adolfo Preciado

Edad informante: 60

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Los tres cristos

Bueno, en esa laguna quedaron tres islas que son: la isla San Pedro, la isla de La Custodia y la isla de La Cumbre, entonces en la Isla de La Cumbre quedó un Cristo, que un señor un día se le dio por tumbar una mata de gaque, se le ocurrió tumbar esa mata y de esa mata cuando le dio el primer hachazo entonces salió sangre de la mata y él entonces al ver que salió sangre de la mata miró hacia lo alto y miró tres Cristos crucificados, tres Cristos y el uno saltó que quedó en Aquitania, el otro Cristo quedó en Cuítiva y el otro Cristo se fue para Santa Rosa. Y son tres Cristos hermanos, ellos no los pueden cambiar ni nada porque son los únicos tres Cristos que hay aquí en Boyacá: el de Santa Rosa, el de Cuítiva y el de Aquitania.

Entonces son historias muy bonitas que nos contaban los abuelos en esa época. Y en esas islas dentraba la gente a cultivar lo que era en la San Pedro y en La Custodia era muy raro ese ser y aún dicen que allá es muy rarito la gente que entra allá y vuelve a salir, de esa isla que es la isla más pequeñita, todos esos son cuentos antiguos que son muy hermosos.

 

Código: CLTC 503N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Mito

Informante:  Carlos Adolfo Preciado

Edad informante: 60

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Las adivinanzas

Era que antiguamente cuando existían los reinos, o sea mandaban los reyes, había un rey que era, o sea en el reino que tenía él, en esa época habían nacido muchísimos varoncitos y entonces dijo el rey: “¿Pero qué hago con tantos varones y tan poquitas mujeres?”. Entonces sacó un edicto informando a toda la comunidad o a los jóvenes que todos los jóvenes mayores de edad podían componer una adivinanza y llevársela al rey que si él adivinaba entonces los pasaba a la horca, y que si no la adivinaba le dejaba a una de las hijas para que se casara o sea lo hacía el yerno. Y los jóvenes, pues ellos por ambición de ser yernos del rey, muchos compusieron sus adivinanzas y llegaron al palacio y el rey tenía adivinos y toa esa vaina para que le ayudaran para así poderse deshacer de varios jóvenes, que no quedaran muchos, entonces había una familia que tenía tres hijos, eran dos avispados y un bobito, un bobo, entonces resulta que el mayor como era el más avispado compuso una adivinanza y se fue paonde el rey, el rey se la adivinó. Pasaron los días y como no llegó a la casa entonces se fue el segundo hermano que a ver qué había sido del hermano y que también de pronto podía que no le adivinaran su adivinanza, y pasó lo mismo: el rey le adivinó y ta: lo pasaron a la horca.

A lo último se fue el bobito, le dijo a la mamá: “Mamacita, prepáreme por ahí algo de llevar para mi fiambre, y me voy a ver paonde el rey y antes a saber qué fue de mis hermanos”. Y la mamá dijo: “No pero, es el bobito y pa que vaya onde el rey y todo eso, eso no, eso apenas lo vean lo matan”. Entonces la viejita dijo: “Más bien que se muera por el camino”. Y la viejita le preparó una torta y en la torta le echó veneno que para que a lo que el bobito comiera se muriera más bien por el camino. Resulta que el bobito tenía una mascotica, una perrita que lo acompañaba a todas partes, y la perrita la llamaba por nombre Panza.

Se fue el bobito con su mochila terciada donde llevaba su fiambre, y la perrita a la pata, le tocaba caminar harto, le tocaba cruzar por un desierto, por una montaña, por un bosque, cruzar por un río caudaloso. Bueno, ya habían caminado harto cuando sintió hambre, se sentó debajo de una mata y sacó la torta, la torta la mamá se la había envuelto en harto periódico, nosotros sabemos que el periódico es llenitico de palabras, se lo envolvió en harto periódico, y entonces el bobito sacó la torta partió un pedacito y se lo fue a echar a la boca y la perra le pegó el zarpazo y no le dejó el bocado, partió otro bocado y lo mismo la perra se lo quitó, y así fue que acabaron la torta y el bobito no probó bocado. Y la perrita después de haber acabado se murió, ahí quedó muerta la perrita. Entonces él se hizo a la sombra de una mata, miró cruzar unos samuros, entonces los samuros sintieron la perrita muerta y ahí mismo cayeron, tres, tres zamuros y el bobito allá escondido para no hacer ruido pa que los chulos se comieran la perrita. Como la perrita taba envenenada los tres chulos se murieron. El bobito llegó y cogió los tres chulos, los peló, los echó en la maletera y siguió su camino.

Le tocaba cruzar por una selva, en esa selva salía un grupo de guerrilleros a atracar a los que cruzaban, y cuando iba cruzando el bobito preciso salió el grupo de guerrilleros y lo atracaron, entonces le dijeron: “Danos los que llevas ahí”, y dijo: “No pero si yo no llevo sino tres gallinitas que me dio mi mamá para mi avío”. Y el grupo de hombres era cien, eran cien hombres, y ahí mismo se la quitaron y aunque fue de a tricitico, todos cien comieron de las tres gallinitas y todos cien se murieron. Entonces el bobito cogió una escopeta –porque en ese tiempo qué rifles– de las que llevaban ellos y se la terció y siguió su camino.
Más adelante llegó a un sitio, a un bosque muy hermoso. Y miró a un venadito, un venadito parado y el bobito sacó y le puso la puntería y le disparó pero entonces al que él miró no le hizo nada, no lo mató, pero sí mató al que taba acostadito y él no lo había visto. Bueno, el bobito llegó y le quitó un pedazo de carne al venadito y dijo pero ahora la carne así pura cruda cómo me la como, entonces se acordó de que llevaba harto periódico en la maleta y sacó y lo prendió y en esa llamita asó la carne y se la comió.

Bueno, ya satisfecho siguió su camino, llegó a un desierto que no se conseguía agua y él llevaba muchísima sed y miró a un asno que estaba parado allá sombreándose y taba que sudaba. Entonces el bobito llegó y puso la mano así por debajo y con la otra le iba resbalando el sudor e iba tomando. Y ya calmó la sed y siguió su camino.

Más adelante llegó al río y en ese momento que llegó iba bajando un asno muerto y la corriente del agua pues lo llevaba barajustado y encima de él iban siete chulos vivos. Bueno ya dijo, “Ya crucé el río”, y entonces se puso a echar cabeza y compuso todo lo que le pasó en adivinanza.

Llegó a onde el rey, él le dijo: “Bueno, dígame su adivinanza”. Dijo el bobito: “Adivíneme mi rey: Torta mató a Panza, Panza mató a tres, tres mataron a cien, le disparé al que vi y maté al que no vi, comí carne asada con palabras, tomé agua que ni del cielo caía ni de la tierra nacía y un muerto carga a siete vivos a toda carrera”.

¿Quién le adivinaba eso? Nadie le adivinaba. Entonces resulta que el rey dijo, “Pero ¿cómo va a ser?”, entonces el rey no hallaba qué inventarse para que el bobo le dijera cómo era la adivinanza. Mandó formar las hijas ahí, se las presentó al bobito y le dijo: “¿Cuál de ellas prefiere, cuál de ellas le gusta más?”. Y el bobito no tan bobito le gustó mejor la menorcita, la más linda, la que más estimaba al rey. El rey dijo: “Pero cómo va a ser que yo voy a dejar casar mi niña linda con ese bobo”, y se puso a echar cabeza a ver cómo lo hacía, al final le dijo a las hijas –menos a la que el bobo ya le había echado el ojo– les dijo: “Van y se quedan con él, cada noche se queda una y le dan gusto a él en lo que les pida pero a cambio que le diga, cómo es la adivinanza”, porque nadie lo lograba, ni ningún adivino se comprometió a adivinarla. Entonces al final el bobo usó las dos hermanas otras pero entón dijo el rey pero cómo, tocó mandarle a mi chinita esta noche a ver qué. Y a ella sí le dijo cómo era la adivinanza pero entonces él le quitó una prenda de ropa interior y se la escondió. Y ya al otro día la china se levantó toda contenta de que iba a decirle la adivinanza al rey cómo era. Ella no se dio cuenta de que le hacía falta su prenda íntima. Y ya cuando el rey mandó llamar al bobo y le dijo: “Ya te adivino tu adivinanza”. Y claro como ya la china le había dicho cómo era, pero entonces el bobito llevaba su otra adivinanza oculta y allá lo pasaron al patíbulo allá con la soga al cuello. Y el rey mandaba a reunir a todo el pueblo para cuando había un acontecimiento de esos, mandó reunir todo el pueblo y todos estaban ahí a la expectativa de que iban a ahorcar al que lo había puesto en jaque.

Entonces cuando ya dijo que hablara las últimas palabras. Y dijo: “Adivíneme mi rey: Anoche maté una pava, me comí la carne asada, y para señas de eso aquí le traigo las plumas”. Y sacó la ropa y la mostró al público. Entonces toda la gente ahí analizó cómo eran las cosas en las que estaba trabajando el rey, entonces en lugar de ahorcar al bobo, ahorcaron al rey y el bobito se casó con la china y se quedaron felices allá y comieron perdices y yo me tocó venirme porque qué hacía allá.

 

Código: CLTC 504N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Cuento

Informante:  Carlos Adolfo Preciado

Edad informante: 60

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Bochica

Don Heraclio Torres: Igualmente era lugar de adoración estos dos pueblos, pero luego eligen a Sogamoso como lugar adonde venía a dormir el sol, y por eso ahí hicieron la morada, la cama, la casa del Sol. Y luego se desplaza a Iza, qué lástima que no esté la piedra del cacique. Esta ceremonia era como un ser sagrado para lo que contábamos de las indígenas, o chibchas, de rapar, la huella del pie derecho para que tuvieran buen parto. Ahí concluye la historia de Bochica… Bochica su morada es Iza y en Iza desaparece, les enseña a los izanos la agricultura y ahí desaparece.

Daniel Ricardo Rodríguez: …Cuentan que Bochica venía volando en un dragón, dicen muchos que viajaba en un dragón, en los arcoíris y que viajaba por las rocas y que por eso dejaba las huellas marcadas. Entonces él llega y le regala una esmeralda a Moneta, Moneta era el sacerdote del Sol en Sogamoso, él se sentía muy preocupado porque en lo que hoy ocupa el Lago de Tota, decían los muiscas que había un dragón que se comía a la gente, que formaba tinieblas, entonces Moneta decide viajar con su hija que se llamaba Tota y era una de las mejores bailarinas de todo el centro muisca, entonces la llevan, y Tota llevaba un disco de oro para poder entretener al dragón, lanzarle el disco de oro y cortarle la cabeza, entonces hicieron ayunos, hicieron ceremonias y la bailarina empieza a danzarle al dragón, le baila y lo hipnotiza entonces ella saca su disco, se lo lanza y le quita la cabeza entonces empieza a brotar sangre del dragón, y Moneta tenía una esmeralda, entonces él la lanza y la esmeralda la había consagrado Bochica para el templo, entonces se empiezan a formar las aguas del Lago de Tota y por eso dicen que todavía se ven las manchas de sangre del dragón

Don Heraclio Torres: Y que el agua por eso tiene ese aspecto esmeraldífero, como de agua clarita, pura, por la razón de la esmeralda de aceite.

Daniel Ricardo Rodríguez: y que se ve a un… Dicen que de esa sangre surgió otro monstruo, y todavía dice la gente que se ve un monstruo, que se ve un monstruo que es como un toro, y que se ve salir de las aguas. Y que para el año de 1656 una señora estaba pescando y logró observar a un ser muy extraño que salía de la laguna, entonces dicen que la laguna tiene algo que la protege y que ese algo fue enviado por Bochica.

 

Código: CLTC 505N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Leyenda

Informante:  Don Heraclio Torres y el niño Daniel Ricardo Rodríguez

Edad informante:

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

La ciudad reflejada

Daniel Ricardo Rodríguez: El Lago de Tota es llamado en la cultura muisca Espejo del cosmos porque refleja el Cosmos, refleja la morada de Chiminigagua que es el universo, entonces los muiscas se conectan mucho con el universo o con la Madre Tierra, entonces el Lago de Tota tiene una marca, una conexión espiritual con el universo, entonces se ve el universo reflejado, y se ve una ciudad dicen algunos en la noche de menguante. (Chimigagua era el dios de la luz y dios de la creación, Chi significa “uno”, Mini significa “Luz” y Gagua significa “Fuerza del espíritu”). Dicen que en la noche de menguante se refleja en la Laguna de Tota se refleja una ciudad, muchos dicen que también se refleja al monstruo, que se refleja un matrimonio, entonces hay muchos mitos que vienen a raíz del Lago de Tota.

Don Heraclio Torres: Lo de la ciudad reflejada es por los niños a los que les prohibieron (porque según la leyenda eso era una planada), y los papás de unos dos niños madrugaron a ordeñar las vacas y entonces antes de irse les dijeron a los niños: “No vayan a echar esa agua, a derramarla”, eran dos vasitos, múcuras en ese entonces. Y los niños se pusieron a jugar y derramaron esa agua y se formó la Laguna de Tota, los niños quedaron constituidos en dos islas, una es La Niña y la otra El Niño. Pero era lugar sagrado de la civilización muisca o chibcha, porque ellos desde el alto de Vita allí en Iza hacían su adoración, aquí donde había los petroglifos que era lugar de asentamiento, dizque es todo eso donde hay un cementerio chibcha, ahí en seguida de “Comamos trucha”, y era también el lugar sagrado donde los chibchas en ese entonces que viajaban a ese entonces a la Laguna o Lago de Tota, anteriormente llamado Pueblo Viejo, hoy Aquitania, bueno así sucesivamente…

 

Código: CLTC 506N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Leyenda

Informante:  Don Heraclio Torres y el niño Daniel Ricardo Rodríguez

Edad informante:

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Niños montaña y niña isla

Yo escuché otra historia, que había una sabia indígena que tenía dos nietos, ella sale a sus labores y les dice que no tocaran dos múcuras, las múcuras tenían las tinieblas del mundo y la otra múcura tenía el fuego del cielo, entonces los niños no colocaron atención y lanzaron esas múcuras, ahí empieza a formarse el lago de Tota. Dicen que de castigo la mujer manda a los niños a formar parte del lago, entonces los convierte en montañas y a la niña la convierte en isla. Entonces hay muchos mitos que hablan del Lago de Tota.

 

Código: CLTC 507N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Mito

Informante:  Daniel Ricardo Rodríguez

Edad informante: 13

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Los petroglifos de Usamena

Profesora de Iza: Los petroglifos de Usamena como forma de marcar el territorio, forma de comunicación, de empoderamiento del territorio.

Daniel Rodríguez: Era la manera de decir que estaba poblado, otros abuelos hablan de que es la alineación de guerreros muiscas, de gueshas, que significaba muestra de poder de que había soldados, gente que pudiera defender los territorios, las piedras, son el camino, habla de los mensajeros que van de Bacatá a Hunza, de Hunza a Sogamoso, y ellos viajaban por las colinas, por las montañas, con sus caracolas, porque los mensajeros muiscas e incas estaban muy conectados, cargaban en sus mochilas coca para el camino, maíz, extractos de coca y todo lo necesario para viajar y llevar mensajes de diferentes lugares a otros. Ellos decían que cuando llegaban a un poblado, llevaban una caracola traída de mar y la debían tocar cuando llegaban a un poblado.

 

Código: CLTC 508N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Leyenda

Informante:  Daniel Ricardo Rodríguez

Edad informante: 13

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

El Templo del Sol

Daniel Rodríguez: El Templo del sol era un lugar sagrado, decían que se preparaban los sacerdotes en unos lugares que se llamaban cocas donde se les enseñaba a los caciques y a los nuevos sacerdotes del Sol. Dicen que con la llegada de los españoles, en el año 1537 aproximadamente, que venían buscando El Dorado, la Casa del Sol, Manoa, o sea lugares que a través de los mitos se decía que eran lugares llenos de oro, ellos venían buscando eso y llegaron al Templo del Sol y decían que había muchísimo oro, muchísimo, que todas las columnas se cubrían con placas repletas de oro y que cuando llegaron los españoles intentaron entrar al templo entonces abrieron y rompieron las rejas de oro que tenía el templo, y que estaba el sacerdote muisca en su oración y que se voltea y que los soldados españoles le miran los ojos brillar, le miran todas sus esmeraldas y toda su exuberancia y se asustan entonces botan su antorcha, la arrojan al suelo y como el suelo era de junco, y telas finas que eran traídas desde muchísimos lugares entonces todo se incendia.

Don Heraclio Torres: Es que mire para hacer ese Templo del Sol dicen que
esas vigas fueron traídas pro allá del Brasil, eso no tiene eucalipto, porque no sé cuánto tiempo de vida tenga una viga de eucalipto, pero esas fortificaciones, como el Templo del Sol con maderas muy finas. Me decía el doctor Silva Celis que eso lo habían traído del Brasil, imagínese cómo pesaría eso al hombro si lo trajeron de allá.

 

Código: CLTC 509N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Leyenda

Informante:  Daniel Ricardo Rodríguez

Edad informante: 13

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

Título de la publicación:

Año de publicación:

 

 

Don Gato

Estando el señor don gato,
sentado en silla de oro,
luciendo medias de seda
y zapaticos dorados,
cuando le llegó la noticia
de que pronto sería casado,
con una gatica romana
que conoció el mes pasado.
El gato, de la alegría,
subió a bailar al entejado;
mas con un palo le dieron,
rodando vino abajo.
Se rompió siete costillas
y la puntica del rabo.
Ya llega de pronto el trabajador,
el médico cirujano;
que es mejor que lo lleven
al gran doctor don Adriano.
Ya lo llevan a enterrar
por la Calle del pescado
y al olor de las sardinas
el gato ha resucitado
los ratones se visten de negro,
las gatas capota negra
y los vestidos aderezados.

 

Código: CLTC 498N

Año de recolección: 2018

Departamento: Boyacá

Municipio: Iza

Tipo de obra narrativa: Romance

Informante:  Ercilia Guerrero

Edad informante: 65

Recolector: Adrián Freja

Fuente: Trabajo de campo sin publicar

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