Un día Tío Conejo llevó a Tía Zorra, su mujer, a visitar su roza. Esto sucedió porque Tía Zorra le decía todos los días a su marido: “¡Ay! mijo, por qué no me llevas a esa roza tuya, de donde me traes todos los días el plátano, la yuquita y el maíz”. Pero Conejo se hacía el que no la oía, pero fue tanto la fregantina de Zorra, que un día Conejo la llevó a la roza y viéndose rodeada de tanta cosecha, comenzó a bailar y gritar: “Estoy en la roza de mi marido y miren cómo la tienen sembrada y cuidadita!”. Como gritaba y cantaba tanto, vinieron los perros y Conejo que se lo esperaba, se escondió en un hoyo, mientras los perros atacaron a diente a Zorra. Iba huyendo, coja y rengueando, cuando la llamó Conejo y le dijo: “Mira, mija, ¿cómo me han dejado enfermo los perros. ¿Por qué no me llevas cargado?”. La Zorra compadecida, se lo echó al hombro y Conejo iba cantando: “¡El enfermo carga al bueno! ¡El enfermo carga al bueno!”.

 

Código: CLTC 613N

Año de recolección: 1985

Departamento: Córdoba

Municipio:

Tipo de obra narrativa: Cuento

Informante: 

Edad informante:

Recolector: Manuel Zapata Olivella

Fuente: Libro

Título de la publicación: Cuento popular andino. Colombia

Año de publicación: 1985

 

 

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